domingo, 20 de mayo de 2018

LUIS LLORENS TORRES


CUANDO SALI DE COLLORES, A DOÑA PANCHITA EL SOL, del AMANECER, A LA ORILLA DEL CAMINO mientras iba A PUERTO RICO, solo le recordaba la CANCION DE LAS ANTILLAS, era como si estuviera dentro del CANAVAR, BAJO EL MANTO DE SOMBRAS DE LA PRIMERA NOCHE en ALTAMAR DEL CARIBE.

ANHELOS, que  ESTA NOCHE DE LA LUNA NO QUIERE DE YO DUERMA solo quiere que yo piense, YA QUE LINDO ES MI BOHIO, en LA GOLONDRINA MANSA DEL RECUERDO, en LA MANCHA DE PLATANO, OH, LOS ANHELOS DE MI AMOR INSANOS, COMO MEDIALUNA BLANCA, CUANDO EN LA ENRAMADA, YA ESTA EL LUCERO DE ALBA, BELLA FICCION DE REINAS Y DE REYES así eres tu LA MUJER PUERTORRIQUEÑA

Luis Llorens Torres

Luis Llorens Torres nace en Juana Díaz, 1876 y fallece en Santurce, 1944 Escritor puertorriqueño. Poeta y ensayista, cultivó la lírica modernista para pasar, en una etapa posterior, al costumbrismo de signo nacionalista y patriótico que predominó en las letras puertorriqueñas en las primeras décadas del siglo XX.
Luis Llorens Torres recibió la enseñanza secundaria en el Colegio Don Rafael Janer de Maricao (distrito de Mayagüez) y viajó a España para realizar estudios superiores. Tras comenzar la carrera de derecho en Barcelona, pasó a la Universidad de Granada, donde se graduó también en leyes y obtuvo además el doctorado en filosofía y letras.

En la significativa fecha de 1898 publicó su primer libro: América, estudios históricos y filosóficos sobre el continente de estilo romántico. Al año siguiente dio a la imprenta los poemas de Al pie de la Alhambra, escritos en su etapa granadina, en los que se observa cierta influencia del modernismo.
A su regreso a Puerto Rico en 1901, abrió un despacho de abogados junto a su gran amigo Nemesio Canales y otros destacados compatriotas como Rosendo Matienzo Cintrón o José De Diego, y colaboró en la puesta en marcha del Partido Unión, dirigido por Luis Muñoz Rivera.

Entre 1911 y 1914 vieron la luz sus obras más importantes: Barcarolas o visión de la barca; Rapsodia criolla; Canción de las Antillas y Sonetos Sinfónicos. En algunos de estos poemas introdujo el verso libre a la manera de los simbolistas. En 1913 fundó la Revista de las Antillas, publicación vanguardista que se convirtió en cierta forma en órgano oficial del modernismo en Puerto Rico y que contó con las colaboraciones de Rubén Darío y José Santos Chocano, entre otros. En cambio, Llorens Torres no encontró demasiado eco para sus dos originales teorías estéticas de inspiración modernista: el pancalismo ("todo es bello") y el panedismo ("todo en verso"), cuyos propósitos expuso en Visiones de mi musa, obra publicada en la Revista de las Antillas en 1913.

Influido por su militancia política y por el naciente criollismo literario, se involucró a partir de 1904 en la emergente corriente literaria nacionalista que se manifestó a través de la exaltación de los símbolos más representativos del espíritu nacional puertorriqueño: el lenguaje jíbaro, el folklore popular, las estampas costumbristas de la isla o la recuperación de los episodios más significativos de la propia historia, todo ello como un medio de defensa ante el riesgo de aculturación que suponía la presencia del elemento norteamericano.


En esta línea se encuadran sus obras Valle de Collores, Unjú, El patito feo, Campesina criolla, Canto a la mujer puertorriqueña y su famoso Grito de Lares (1917), drama histórico sobre el primer intento independentista de la isla que recibió numerosos elogios de la prensa. En 1915 fundó el semanario satírico Juan Bobo, conocido a partir del año siguiente como la revista mensual Idearium, donde firmaba sus artículos como "Luis de Puerto Rico".

En 1929 publicó una recopilación de su obra poética en La Canción de las Antillas y otros poemas. En 1935 vio la luz Voces de la campana mayor y en 1940 Alturas de América, una antología de sentido americanista con piezas destacadas como Mare Nostrum. En su faceta de ensayista y crítico literario, Luis Llorens Torres ahondó en la visión poética de la naturaleza en trabajos generalmente breves, como prólogos y artículos de prensa.


martes, 15 de mayo de 2018

LUIS MARIA FROMETA PEREIRA (Billo Frómeta)

Toy Contento porque La Vaca Vieja y La Burrita de Petare se fueron en el Tren de Seis, Caminito a Guarenas y con un Canto a Caracas le dijeron al Pájaro Picón, Picón que los Tres Regalos que ellos llevaban eran para la mujer de los Ojos Malvados, La Negra Leonor. 
Los Componedores le dieron El Adiós del Mar, a la Costa de Oriente como Recordando, La Madrugada en que El Chinero le dijo a María Dolores, Si Yo Tuviera una Novia como tu esperaría hasta Cuando Florezcan las Amapolas para convertirme en un Cadete Constitucional.  


Luis María Frómeta Pereira

Luis María Frómeta Pereria (Billo Frómeta) nace en el 15 de noviembre de 1915 en Santo Domingo, R de República Dominicana.  Fallece el 5 de mayo de 1988 en Caracas, Venezuela, su país por adopción.
Junto a sus padres y hermanos, vivió en San Francisco de Macorís, República Dominicana donde inició sus estudios de música, materia de pénsum en la escuela primaria. Aprendió teoría y solfeo con el profesor Sixto Brea, armonía y composición con el profesor Rafael Pimentel, además de saxofón y clarinete con el profesor Oguis Negrete.

A los quince años fue fundador y primer director, con el grado de Capitán, de la Banda del Cuerpo de Bomberos de la capital, circunstancia que le ayudó a ampliar sus conocimientos de música. Posteriormente, fue miembro fundador de la Orquesta Sinfónica de Santo Domingo. En 1933 se traslada a la capital, e imparte clases de guitarra a domicilio, realiza arreglos musicales para pequeños conjuntos. Así conoce al joven Freddy Coronado quien le proporcionó trabajo como saxofonista en la orquesta que acompañaba a los artistas que pasaban por la ciudad. Coronado, estudiante de violín y saxofonista lo animó a formar un grupo que se llamó Conjunto Tropical y que trabajaba en la emisora de radio HIN.

La reunión de Freddy Coronado, Francisco Damirón, José Ernesto Chapuseaux y Billo Frómeta, dio como resultado la formación de una orquesta de baile denominada Santo Domingo Jazz Band, la cual fue dirigida por Damirón al principio y luego por Billo, cuando el primero se mudó a Puerto Rico. En sus inicios Billo estudió Medicina en la Universidad de Santo Domingo, y, aun así, disponía tiempo para interpretar y tocar en compañía de otros aspirantes en el arte musical. Al comenzar su tercer año de estudios, ingresó en el hospital militar, donde estuvo hasta que fue obligado a usar el uniforme de guardia; a esto se negó, por una probable aversión al régimen militar de entonces, y por ello fue expulsado de la Academia de Medicina. 


Llegó a Venezuela el 31 de diciembre de 1937, para tocar en el Roof Garden, local de baile en Caracas, en el centro de la ciudad. Los hermanos Sabal, empresarios y dueños del local, decidieron cambiar a último momento el nombre de la orquesta, por el de Billo's Happy Boys sin notificar a Billo Frómeta. Al saber el representante diplomático de República Dominicana acreditado en Caracas sobre este cambio de nombre, hubo protestas en República Dominicana porque no era mencionada la capital de aquel país. Este inconveniente, y el hecho de estar República Dominicana bajo la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo y la prórroga consecutiva del contrato, obligaron a los integrantes de la orquesta a permanecer en Caracas, con un exiguo sueldo. Sin embargo, ello motivó a la agrupación a permanecer en Venezuela, adquiriendo cada día mayor raigambre en el seno del público.

En 1938, aparece en el incipiente cine sonoro venezolano en la película sonora Taboga, en la cual la orquesta interpreta este tema, cantado por Ernesto Negrito Chapuseaux; alcanzando la primera aparición eventual en el cine venezolano. Igualmente, realiza sus primeras grabaciones a través de un contrato con la discográfica RCA Victor, con producciones en formato de 78 r.p.m. En esta etapa, entabla amistad con el músico mexicano Agustín Lara, quién, reside durante un tiempo en Caracas y traba gran amistad con Billo Frómeta. Como Agustín Lara estaba contratado por una editora musical que le impedía producir temas que no fuesen de corte romántico, éste debió recurrir al artilugio de firmar sus temas bailables para Billo's Happy Boys con diversos seudónimos, práctica que continuaría al regresar a suelo mexicano.

En 1939 Billo se vio afectado por el tifus de tal manera que se consideraba imposible salvarlo, por parte de sus médicos. No obstante, logró recuperarse y volvió a continuar su trabajo orquestal. En agosto de 1940, Billo reagrupa su orquesta y le cambia el nombre a Billo's Caracas Boys, nombre que aún mantiene y colocado en honor a la ciudad donde residiría hasta el final de sus días. Muchísimos músicos y cantantes pasaron por esta orquesta, destacando entre ellos el cubano Manolo Monterrey y los venezolanos Rafa Galindo, Miguel Briceño -cuñado de Galindo- y Víctor Pérez. Según costumbre de la época, también acompañó a vocalistas solistas, que no formaban parte de su banda como el tenor Alfredo Sadel, el vocalista y director coral Vinicio Adames, el cantante español José María Madrid, el tenor Marco Tulio Maristany y la cantante cubana Candita Vásquez. Mientras grababa para RCA Víctor, Frómeta firmó un pequeño contrato con la filial argentina del sello discográfico transnacional Odeón para la cual produjo dos discos de 78 r.p.m., entre octubre y noviembre de 1945. Ninguna de esas grabaciones sería reeditada posteriormente por Odeón o EMI.

En 1946 adquiere a la estación radial Radio Caracas Radio un espacio de una hora de duración, para producir su propio programa semanal, denominado A gozar muchachos animado por Marco Antonio Lacavalerie, conocido por su apodo de Musiú Lacavalerie. La emisora radial poseía equipos de grabación discográfica para respaldo de algunos de sus programas; Billo aprovecha tal circunstancia y edita los discos con su apodo Billo. Los discos eran manufacturados en Estados Unidos y, posteriormente, distribuidos en Venezuela por la empresa Comercial Serfaty. En 1948, abandona la RCA Víctor, y continúa la edición de sus discos con sello propio.  


En 1955, la filial venezolana de General Electric, patrocinante principal del espacio radial de Billo Frómeta, acuerda con el músico producir uno de los primeros discos de larga duración grabado en Venezuela, dirigiendo una orquesta conformada con músicos de la Orquesta Sinfónica de Venezuela, que respaldaban a la pianista y compositora María Luisa Escobar y al vocalista Marco Tulio Maristany. Tal disco, titulado Concierto Venezolano, no fue editado comercialmente pues la empresa lo ofreció como regalo de Navidad a sus empleados, y fue el primer trabajo de Billo en este formato. Ese año, se convierte en uno de los fundadores de la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela, junto a Luis Alfonzo Larrain y Manolo Monterrey. En 1956, enfrenta una demanda respecto a su primer matrimonio, no disuelto formalmente, y es condenado a pasar cien días en prisión hasta febrero de 1957.
Al desaparecer su orquesta, en 1956 fue contratado como asesor musical de la desaparecida empresa discográfica venezolana Industria Nacional del sonido Venevox propiedad del empresario Carlos Birdermann y hace grabaciones en estudios radiales de Cuba dirigiendo la orquesta cubana de los Hermanos Castro, presentada en los discos como su propia orquesta y haciendo producciones para otros artistas. En esa breve época son varias las grabaciones que se editan en Venezuela tanto para el sello citado, como para otra empresa, también desaparecida llamada Sonus, en las cuales cantaron el cantante venezolano Víctor Piñero, el dominicano Alberto Beltrán y los cubanos Pío Leiva y Carlos Díaz, entre otros artistas. También en esa misma etapa, realiza una de sus escasas producciones en suelo estadounidense: el LP titulado Tres Viejos Amigos en el cual comparte créditos con el pianista Francisco Simó Damirón y su primer cantante, Ernesto «Negrito» Chapuseaux, respaldados por una orquesta formada a tal fin. La grabación se realizó en los estudios de la empresa Beltone Recording Corporation, el 13 de julio de 1959.

El año de 1957 significa el comienzo de una serie de tropiezos serios para la trayectoria del músico, puesto que pierde el apoyo de los patrocinantes de su programa A Gozar, Muchachos, lo cual marca la disolución de su orquesta y el final de su contrato radial. Es posible que en esto haya influido la serie de ataques y críticas negativas que comenzó a recibir, quizá desatados por la envidia ante los éxitos que cosechaba, teniendo que enfrentar demandas y hasta un veto en 1958 por parte de la Asociación Musical del Distrito Federal y Estado Miranda, que le prohibió actuar de por vida en Venezuela por haber sido contratado por funcionarios o simpatizantes del régimen del general Marcos Pérez Jiménez. Durante 1958, ya sin su banda, traba amistad con el joven empresario y administrador, Renato Capriles, quien le solicita arreglos y canciones para el primer álbum de su orquesta Los Melódicos. Billo Frómeta entonces compone tres temas y arregla cerca de veinticuatro para la nueva orquesta. Desde entonces, Capriles se hace amigo y, en no pocas ocasiones rival artístico de Frómeta.

En mayo de 1960 regresa Billo a Caracas y le es levantado el veto que sobre él pesaba por parte de la Asociación Musical, que en su mayoría vio como injusta y personal la medida en contra del músico. Inmediatamente, comienza a reunificar su orquesta y a buscar nuevos cantantes en la ciudad de Maracaibo. Allí contrata a José «Cheo» García y Felipe Pírela. Luego compone nuevos temas y hace varias grabaciones. La empresa Discos Gramcko se interesa en su trabajo y le contrata. Así sale al mercado disquero su primer LP con su nueva formación titulado Paula, en honor a la joven presentadora de televisión y modelo italiana Paula Bellini. Mientras se promociona este trabajo, otra disquera denominada Discomoda le ofrece mejores condiciones y le hace firmar un nuevo contrato. Billo le ofrece a esta empresa, las canciones que quedaron fuera de la edición del álbum anterior. Con esta disquera permanece un espacio de 3 años, para luego iniciar su propia empresa disquera.

En 1963, al renunciar a su contrato discográfico, decide iniciarse como empresario del ramo, con su sello Fonograma. Durante la etapa con esta disquera, se destacan como vocalistas en la orquesta, además de los ya mencionados, Guillermo« Memo» Morales, José Luis Rodríguez «El Puma», Rafael Araque, Humberto Zárraga y Nelson Henríquez. 
Esta etapa puede considerarse como una de las más productivas y exitosas de Frómeta y su orquesta, aunque ya no tuviese el apoyo de algún programa radial en vivo. No solo produce los álbumes de su propia orquesta sino que ofrece oportunidad de grabar en su sello a artistas nuevos como la soprano Rosalinda García y el intérprete de rock Trino Mora, además de agrupaciones bailables e instrumentales. Sin embargo, debido a que uno de sus socios, presuntamente comete una estafa en contra del músico, Frómeta decide a inicios de 1968 el cierre de operaciones de su empresa. Desde entonces, el catálogo de Fonograma fue editado parcialmente por diversas empresas, hasta que Frómeta vendió éste a uno de sus yernos, con lo cual se estableció el Sello Sonograma el cual posee, en la actualidad, el catálogo de Fonograma, habiendo sido reeditadas en formato CD algunas grabaciones de gran éxito comercial, entre estas, las que fueron las realizadas por la propia orquesta.

En una presentación ocurrida en 1987 en Santa Cruz de Tenerife su orquesta fue reconocida por la editora del Libro Guinness de Récords, por haber presentado el concierto más grande al aire libre para aquel entonces, a ese mismo concierto en la Plaza de España de Santa Cruz, acudieron 250.000 personas, bailando la misma canción, junto a la cantante Celia Cruz, la cual fue su única actuación con la orquesta.
El día 28 de abril de 1988 estaba programado que dirigiera la Orquesta Sinfónica de Venezuela en el complejo cultural Teatro Teresa Carreño, en el marco del homenaje que por sus cincuenta años de vida artística en Venezuela le brindaría la Gobernación de Caracas, ciudad a la que tantas composiciones dedicó. Como invitados especiales, se presentarían en el escenario cantando algunos de sus temas sus mejores amigos y artistas que le acompañaron durante su trayectoria musical e integrantes actuales y anteriores de su orquesta como Ely Méndez, Gustavo Farrera, Raúl Mora, Osvaldo Delgado, Ender Carruyo y Renzo Lares entre otros.

El día anterior, el 27 de abril, al finalizar un ensayo en el Teatro Teresa Carreño con el tema Un Cubano en Caracas, los músicos de la orquesta, puestos de pie, le ovacionaron largamente. Al parecer, la emoción impactó en exceso en el ánimo de Frómeta quien se desplomó al instante, probablemente víctima de una hemorragia cerebral. Entró en estado de coma y, sin recuperar la consciencia, falleció el 5 de mayo de 1988.
Billo Frómeta junto a Oscar D' León y Wilfrido Vargas
Busto de Billo Frómeta en el centro de Caracas.
Con la muerte de Billo Frómeta se cerró una página importante en la historia musical venezolana, por cuanto su orquesta animó el espíritu nacional y le enseñó a querer no solo a la música nativa, sino también otros ritmos como la cumbia, el bolero y el merengue originario de su tierra.

Algunos críticos consideran que Frómeta fue músico de nacimiento, intuitivo en el sentido de que aún descartando sus muchos años de aprendizaje teórico y la constante práctica y ensayo, llevaba el sentido melódico y rítmico, además era observador de la idiosincrasia popular, la que siempre supo captar en sus diversas composiciones dedicadas a Venezuela y, sobre todo, a la ciudad de Caracas, donde residió hasta el final de su vida.

jueves, 15 de junio de 2017

FEDERICO BAENA SOLIS

AMORCITO CORAZON, NO TE PONGAS ASI y DIME POR QUE has dejado de quereme.  TE VAS POR QUE QUIERE pues tu sabes que yo NACI PARA QUERERTE y que aunque este sea EL ULTIMO MINUTO en que estemos junto espero que NO ME OLVIDES NUNCA.

Yo solo SOY UN POBRE VAGABUNDO un ARBOL SIN HOJAS que JAMAS, JAMAS sabrá SI NECESITAS DE MI o si TRIUNFAMOS con este amor.  

Cuando suenen las DOCE CAMPANADAS me arrodillaré ante estos CUATRO CIRIOS y le gritaré al mundo que TE AMO y POR ESO TE PERDONO, pero te recuerdo que TODO SE PAGA.

Federico Baena Solís


Federico Baena Solís nació en la ciudad de México, el 2 de marzo de 1917. Sus padres fueron Eva Solís de Baena y Tomás Baena Garda; ella originaria de Puebla, Puebla, y su padre de Santander, España.

De pequeño vivió en San Martín Texmelucan y en Puebla, Puebla, y desde los 12 años de edad radicó en el Distrito Federal. Siendo aún muy pequeño se hizo evidente su gusto por la música y los deportes, en particular el fútbol y el box; practicó ambos durante muchos años y fue aficionado durante toda su vida.

Respecto a la música, su maestría y desempeño, sus múltiples éxitos internacionales y su prestigio, hablan por sí mismos de la gran vocación que tuvo y que supo cultivar y fomentar.

Estudió hasta el segundo año de la carrera de Medicina, la cual dejó para seguir su gran vocación, la música, por lo que ingresó a la Facultad de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México de 1937 a 1944.

Pero como su anhelo interno lo seguía impulsando a conocer más sobre la música, para perfeccionarse tomó clases particulares con los maestros Rodolfo Halffter, Juan B. Fuentes, José F. Vázquez y Jam Kums. Así, su primer maestro de violín fue José Rocabruna, y continuó posteriormente los estudios de violín y viola con Smilovitz, Froelich y Vladimir Vulman.

Fue autodidacta en lo que al piano se refiere, lo cual añade a su mérito la dedicación que tuvo para dominar ese instrumento.

Su primera obra musical fue Te amé, que compuso en 1939 y que hasta la fecha es una canción inédita. La primera composición la dio a conocer en 1941: Te vas porque quieres.

Con toda la fuerza de su inspiración y gran conocedor de la música, incursionó en áreas como la de arreglista, donde cosechó fama internacional. Con igual éxito se dedicó a la dirección de orquesta y a la composición de música de fondo para películas entre las que están Monte de Piedad y Los Hijos de Nadie, entre otras.

El maestro Baena se definía a sí mismo como un hombre con buen sentido del humor, de carácter tranquilo, leal, algo voluble; bastante nostálgico y romántico, a lo cual se puede añadir una gran sensibilidad, nobleza y carácter firme. Sus pasatiempos favoritos eran el dominó, el póker y el billar. De joven le gustaba mucho el baile. Además de que su gran pasión era escuchar todo tipo de música. La primera canción con la que cosechó el éxito fue Que te vaya bien. Todas sus obras fueron escritas y musicalizadas por él.

 Por su trayectoria artística recibió innumerables preseas, reconocimientos y homenajes, entre los que podemos citar la Rosa de Oro y la Fuente de Plata, ambas otorgadas por la Presidencia de la República en 1962, por haber resultado triunfador en el Primer Festival de la Canción Mexicana con el tema Ay Cariño, canción que alcanzaría éxito internacional. También recibió reconocimientos del Instituto Nacional de Bellas Artes, diplomas de la Promotora Hispanoamericana de Música (PHAM), discos de oro de compañías grabadoras, medallas como la Agustín Lara, de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM) por sus 50 años de compositor, sólo por citar algunos de los muchos premios con que fue galardonado.

Una anécdota curiosa relata que con la canción En qué quedamos, interpretada por Las Hermanas Águila, tuvo tanto éxito que estaba en todas las sinfonolas del país. Una madrugada en una cantina cercana a la casa del maestro Baena, alguien puso la canción más de 25 veces; de repente, un parroquiano molesto y aturdido se levantó de su silla y balaceó la sinfonola.

Comentaba Federico Baena que le daba mucha alegría saber que seguía en el gusto del público después de una carrera de tantos años y que artistas de gran calidad continuaran grabando sus canciones. Además, le enorgulleció siempre haber sido Socio Fundador de la Sociedad de Autores y Compositores de México y hasta el final de sus días.

Otra de sus canciones convertidas en grandes éxitos son: Que te vaya bien, Te vas porque quieres, ¿Qué tal te fue?, Todo se paga, Vete por favor, Ven ven, En qué quedamos, Por eso te perdono, Yo vivo mi vida, Vagabundo, No importa corazón, Sensación, No me olvides nunca, Yo soy tu pasado, Tres problemas, Si vieras, Cuatro palabras, Árbol sin hojas, Jamás jamás, Para qué vuelves, Ay cariño, Triunfamos, Cuatro cirios, Te amo, Si necesitas de mí, Ven otra vez, A dónde voy, Doce campanadas, El final que sueño y muchas más.

Federico Baena fallece el 18 de junio de 1996 y sus cenizas reposan en la iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza, en la cuidad de Mexico.

viernes, 3 de marzo de 2017

ISOLINA CARRILLO ESTRADA

MI LAMENTO es que SE QUE LOS SABES, que en este CASTILLO DE ENSUEÑOS en que vivo LEJOS DE TI guardo una FIESTA DE BESOS junto a las DOS GARDENIAS que un me diste un día. 

QUE MAL TE PORTAS parece INCREIBLE que te aproveches de esta PARTE DE MI VIDA porque sabes que CUANDO ME FALTAS TU solo siento esa SOMBRA QUE BESA mi alma.

CUANDO MENOS LO PIESES voy a dejar de tener SED DE TI y entonces va a ver que no SOY TU DESTINO  y que ya no VIVIRE PARA QUERERTE.

Isolina Carrillo Estrada

Nace en La Habana el 9 de diciembre de 1907 y murió el 21 de febrero de 1996. Estudió en el Conservatorio Municipal de La Habana. En 1917 comenzó a trabajar como pianista suplente de la Orquesta de Calixto Allende, que actuaba en el cine silente Strand; más tarde lo haría en el Hisperia y el Favorito.

Posteriormente fundó el septeto Las Trovadoras del Cayo, donde además de dirigir, tocaba la trompeta; integró como pianista un trío con Vicente González Rubiera (Guyún) guitarra, y Marcelino Guerra (Rapindey), cantante; el Quinteto Siboney, con Joseíto Núñez, Alfredito León, Facundo Rivero y Marcelino Guerra (Rapindey); el Conjunto Tropicuba y el Trío Sepia.

En 1938 trabajó en CMQ radio, y después en la RHC, Cadena Azul, de Amado Trinidad Velazco, hasta 1952; en esta última creó una orquesta gigante de danzones, hizo jingles, fue pianista repertorista y acompañante. Dos Gardenias se convirtió en una especie de himno en muchos países, especialmente en España y México, donde alcanzó el Premio Ariel, en 1952, por mantenerse durante dos años, en el primer lugar de preferencia.

Muchos se preguntan ¿por qué una canción puede mantenerse en el gusto popular durante tantos años? En el caso de Dos Gardenias, como afirman críticos literarios, su texto no posee alto vuelo poético. No cabe duda, entonces, que la permanencia de esa canción, descansa en su melodía. 


El puertorriqueño Daniel Santos fue quien primero grabó y popularizó Dos Gardenias, con la orquestación de Pérez Prado, que agregó a la edición el piano acústico, trabajo novedoso para la época. Otras figuras hicieron suya la composición, Pedro Vargas Toña la Negra y Nat King Cole.

También otras radioemisoras contaron con sus servicios: La Voz de Oro y Cuban Telephone Co. André Kostelanetz le pidió una obra creada especialmente para ser interpretada por su orquesta, de ahí surgió Miedo de ti. Además, tocaba guitarra, Tres (Instrumento musical), bongó, órgano, que estudió con Rafael Palau en la Catedral de La Habana, y trompeta, que estudió con Lázaro Herrera; como cantante interpretó boleros, tangos, guarachas, así como obras de Ernesto Lecuona y en ocasiones lo hacía en inglés.

Fue profesora de canto. Realizó giras por Venezuela, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana, Buenos Aires, Montevideo, Santiago de Chile, Lima y México.

En el plano nacional son muy apreciadas las versiones de Dos Gardenias de Vicentino Valdés, Elena Burke, Fernando Álvarez, Alberto Ruiz, Roberto Sánchez y Antonio Machín, que poco antes de morir la colocó entre los primeros lugares en España.

Recordemos, pues, a Isolina Carrillo, quien entre

martes, 13 de diciembre de 2016

EDMUNDO DISDIER ALVAREZ


Las PERLAS BLANCAS, que se asoman en tu boca son como ROSAS Y ESTRELLAS, MIRANDO AL CIELO. DIME si esas ANSIAS LOCAS que provocan este CANTO AL AMOR no son un LAMENTO DE UN POETA o un AMARGO DESPERTAR  a un tiempo EN PRIMAVERA.
Yo UN PAYASO, EN ESTO DEL QUERER y TESTIGO DE LA LUNA, con UNA PALABRA podría decir que el BESO LOCO que me diste convirtió mi vida en una DIVINA LOCURA.

Biografí tomada de: https://prpop.org Fundacion Nacional para la cultura

Edmundo Disdier Alvarez

La música y la poesía ocupaban un espacio importante dentro del hogar de Don Edmundo Disdier Martínez y Doña Francisca Álvarez Crescioni. Por eso no fue de extrañar que en su hijo Edmundo Disdier se apreciara una innegable sensibilidad para la expresión artística a temprana edad. Sensibilidad, que poco después lo impulsó a manifestarse a través de diversas facetas como el canto, la poesía y la composición, hasta llegar a convertirse en uno de los artistas de mayor trascendencia en la música popular.

Nació en el sector Vieques del pueblo de Patillas el 2 de mayo de 1927. Allí permaneció hasta que cumplió los tres años. Poco después se mudó junto a sus familiares al pueblo de Guayama, municipio del sur de Puerto Rico donde estudió en el Colegio San Antonio. En esa escuela cursa sus primeros grados y además pisa por primera vez un escenario para participar en una representación teatral navideña. Fue también en Guayama donde se dedicó a rescribir reconocidas canciones de compositores para adecuarlas a su circunstancia.
Al cumplir los ocho años se establece con su familia en el pueblo de Yauco. Al cumplir los 13 comienza a escribir canciones. Pero antes de dedicarse a la composición participó en las numerosas serenatas dedicadas a las chicas de su nuevo pueblo. No fueron pocas las ocasiones en que su padre lo tuvo que ir a buscar por temor a que le pasara algo. Más tarde comenzó a tomar clases de guitarra con Miguel González.

A comienzos de la década del 40 Edmundo se traslada con su familia a San Juan, específicamente al barrio de Hato Rey. Allí ingresó a la Escuela Superior Vila Mayo hasta que terminó sus estudios en 1946. Durante esa época el adolescente, que ya tocaba la guitarra, dedicó gran parte de su tiempo libre a escribir canciones. De esos años es su composición "En primavera", una de sus más conocidas.
Al ser admitido a la Universidad de Puerto Rico lo primero que hace Mundo Disdier es tratar de ingresar al coro que entonces dirigía don Augusto Rodríguez. Fue allí donde conoció a los integrantes del Trío Universitario. Compuesto por Luis Córdova, director, Astor Aponte y Luis Rafael Cordero, Disdier se une al mismo movido por el amor que siente por la música. Con ellos el compositor puertorriqueño se presentó para cantar y serenetear en diversos lugares como San Germán y Mayagüez. Un año después de haber ingresado a la Universidad, los integrantes del grupo le propusieron que fuera la primera voz del trío. Edmundo aceptó la oferta hecho que le permitió dedicarse de lleno a los ensayos y al proceso creativo de la composición.
A fines de los 40 el Trío Universitario realizó su primera grabación para el sello University. En ella se incluyeron varios temas de la pluma de Disdier, entre ellos "Amargo despertar", "Recuerda" y "En primavera".  


Con el grupo la figura de Edmundo Disdier comienza a adquirir cierta importancia. En cada espectáculo que realizaba la agrupación se presentaban como Edmundo Disdier y el Trío Universitario.

A comienzos de la década de 1950 graba como solista para la Casa Fragoso los temas "Beso loco", "Una palabra" y "Ya no eres tú", esta última de Ángel I. Fonfrías. Junto a éste escribió "Testigo de la luna", composición que grabó Los Cuatro Ases. De igual forma el cantante Tito Lara grabó para el mencionado grupo "Divina locura", original de Disdier.
Durante esos años el también músico gozó de gran popularidad en el género de la canción romántica. Desde ese momento sus creaciones han gozado del respaldo de importantes voces como la de Carmen Delia Dipiní, Felipe Rodríguez, Davilita, Tirso Guerrero, Marco Antonio Muñiz, el Trío Vegabajeño, Los Kintos, Los Murcianos, Gilberto Monroig, Cheíto González, Chucho Avellanet, Los Hispanos, Danny Rivera y Lucecita Benítez, quienes han grabado, además de temas románticos, sus canciones jíbaras, boleros, valses, danzas y tangos. Dentro de este género, "Déjame hablarte" se convirtió en unos de los temas más populares no tan sólo de Puerto Rico sino que también de Argentina, país donde fue cantado por Elvira de Grays y Ciro San Román.
Otros géneros cultivados por Edmundo Disdier son la guaracha, la música navideña. el fox trot y el blues. Igualmente el aficionado al mundo de la ópera ha compuesto arias de zarzuela como "Perlas blancas", "Rosas y estrellas", "Mirando al cielo", "Díme", "Roja flor", "Tu secreto", "Ansias locas" y "Canto al amor", entre otras. Parte de este repertorio fue interpretado por Migdalia Batiz y Elio Rubio en 1980, en el Teatro de la Universidad Puerto Rico.
Con una obra inédita que supera más de 300 canciones, Edmundo Disdier ha abarcado en ella diversos temas. Entre ellos se encuentran, además del amor, la soledad, la ingratitud, los convencionalismos sociales y el destino. Algunas de las composiciones que reflejan dichos temas son "Máscara", "En esto de querer", "Lamento de un poeta", "Verdad y mentira", "Quisiera reír" y "Un payaso".

En 1988 recibió por parte de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios la Orden Tavárez honrando de esa forma su valiosa contribución a nuestra música. En esa ocasión declaró su intención de donar su conjunto de obras a la Universidad de Puerto Rico con la esperanza de que fuera conservada y promovida para el beneficio de la comunidad.

En los albores del nuevo siglo la obra de don Edmundo Disdier continúa viva gracias al trabajo de reconocidos intérpretes como Nydia Caro y el tenor César Hernández, entre muchos otros. Ambos artistas le rindieron un merecido homenaje al compositor puertorriqueño en un concierto celebrado en el nuevo Centro de Bellas Artes de Caguas